The Phantom Pain: kojimista por siempre

Heterodoxia, anarquismo, independencia, incorrección política, cultura audiovisual, literatura, The Phantom Pain, Metal Gear, Hideo Kojima, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain

Metal Gear Solid V: The Phantom Pain es una obra maestra; otra obra maestra de Hideo Kojima. Existen muchos creadores sublimes de videojuegos, pero a mí Kojima me puede. La experiencia de juego que poseen los títulos que él dirige no se enfrenta a ningún parangón posible; meras copias de su estilo, como Splinter Cell o Syphon Filter, quedan en ridículo al ser comparadas con toda la saga de Metal Gear.

Heterodoxia, anarquismo, independencia, incorrección política, cultura audiovisual, literatura, The Phantom Pain, Metal Gear, Hideo Kojima, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain

Uno de tales motivos es que Kojima no solo quiere crear una simulación de espionaje (espionaje táctico es el suyo, además), sino ofrecer una reflexión histórica, un ensayo interactivo, narrativo (y también extremadamente divertido) sobre algunos de los aspectos más complejos de la organización de la vida humana sobre el planeta: la guerra, la venganza, la geopolítica, la amenaza nuclear, el heroísmo, el terrorismo… A Kojima no le asusta dedicar un pensamiento a todos estos temas, y con Metal Gear Solid V: The Phantom Pain lo ha vuelto a hacer de nuevo.

Heterodoxia, anarquismo, independencia, incorrección política, cultura audiovisual, literatura, The Phantom Pain, Metal Gear, Hideo Kojima, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain

El argumento continúa donde se quedó Ground Heroes, que a su vez era la continuación de Peace Walker. Big Boss y los Diamond Dogs deben reconstruir su base para hacer frente a los poderes capitalista y comunista en el planeta, y también a la amenaza de Cypher. Plenos años ochenta del siglo XX, pena Guerra Fría, y África y niños soldado de por medio. Mucha gente se cabreó por lo que entendían que era un final inacababo, pero Metal Gear Solid V: The Phantom Pain concluye de un modo magistral, aunque no puede negarse que se podían haber atado algunos cabos algo mejor. No obstante, su conexión con el primer Metal Gear debería ser razón suficiente para valorar el súmmum narrativo de Kojima, quizás con Ken Levine, Fumito Ueda, David Cage y otros, uno de los mejores creadores de narrativa interactiva, de videojuegos que existen.

Heterodoxia, anarquismo, independencia, incorrección política, cultura audiovisual, literatura, The Phantom Pain, Metal Gear, Hideo Kojima, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain

Pero no vive solo de narrativa. Lo apabullante de los gráficos, lo espléndido y preciso del trabajo de sonido o la delicada mecánica y exquisita jugabilidad, hacen de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain uno de los mejores videojuegos que se hayan creado jamás. A muchos y muchas pareció también molestar el aspecto sandbox que tomó el título pero la verdad es que si sigues la saga desde sus comienzos, esto solo puede entenderse como un soplo de aire fresco, y además, incrementa su vida como título de manera exponencial, sobre todo si le añadimos el modo online. Yo tardé más de 100 horas en acabarlo, y ni siquiera completé todas las misiones secundarias, ni las misiones repetidas en otros modos de juego, como extremo.

Heterodoxia, anarquismo, independencia, incorrección política, cultura audiovisual, literatura, The Phantom Pain, Metal Gear, Hideo Kojima, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain

Las palabras se quedan cortas para definir las sensaciones que produce Metal Gear Solid V: The Phantom Pain. Las distintas maneras de afrontar cada misión, los cientos de opciones e ítems que podemos utlizar y desarrollar, el desarrollo de la base madre, de los compañeros, los diálogos de Big Boss con los demás personajes (no podrás resistirte a escuchar todas las cintas de casete, por mucho que duren), las cinemáticas, los escenarios, el drama… y el genio: Hideo Kojima.

Lo único que me ha molestado, y mucho, es la necesidad de subirte al helicóptero para desplazarte, si es que no quieres tardar una eternidad en llegar a ciertos lugares. Pero ya.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*